Me tomó días pensar esta reflexión, ya que, no se debe solo al lanzamiento del nuevo Ferrari Luce, va más allá. Dicho lanzamiento no se trata de un evento aislado, sino, del síntoma terminal de una industria que construyó economías, cambió nuestra forma de vida y que desarrolló una cultura que traspasó generaciones, naciones y religiones.
Los fabricantes occidentales europeos se han rendido moralmente frente a la electromovilidad, tirando por la borda su historia, su esencia, tradición, y por supuesto, a sus devotos fanáticos.
¿Qué pensaría Enzo Ferrari si viera el lanzamiento de su nuevo modelo eléctrico?
En medio de la incertidumbre generalizada que vivimos como sociedad, busco argumentos para convencerme que, “no todo tiempo pasado fue mejor”, pero dado el contexto actual de la industria automotriz europea, no queda más remedio que aceptar que el pasado fue; moral, mecánica y estéticamente superior en todos los sentidos.
Que vuelvan los Enzo Ferrari, Karl Benz, Armand Peugeot, y muchos más. Genios que se convencieron que construir lo impensado, era posible.
Nicolás Silva
Fundador de Abogado Motor
Ferrari nos ha notificado: Se acabó una época



